Nuestra historia

El Taller de Ternura es una creación de Olatz Marcos y Aingeru Mayor.

Nace a partir de nuestra formación en la Escuela Sexológica Sustraia y, sobre todo, del trabajo vivencial con Carlos Menéndez, tanto en Sustraia como en los seminarios de crecimiento personal que él dinamizaba.

Queriendo compartir con otras personas aquellos aprendizajes que tanto nos habían transformado, no solo en nuestra sexualidad, sino en nuestra manera de vivir la vida.

Nuestra historia

  • En 2001, antes de la muerte de Carlos, comenzamos a imaginar una propuesta que llamamos “Taller de Ternura. Acercamiento a tu sexualidad”.
  • En 2003, realizamos el primer Taller de Ternura, de apenas tres horas. A nuestro proyecto le llamamos emeki y, progresivamente y en la medida que observábamos cómo funcionaba aquel trabajo que estábamos ofertando, fuimos ampliando el taller.
  • En 2008, se consolidó el formato de taller de fin de semana (sábado y domingo).
  • En 2010, echamos a andar los Talleres de Profundización.
  • En 2013, consolidamos el formato actual como taller residencial de fin de semana de trabajo intensivo de viernes a domingo.
  • En 2015, organizamos el primer Taller Monográfico.
  • En 2025, ofrecemos por primera vez el Taller de Integración: La Brújula que completa nuestra propuesta actual, dando forma al Viaje de la Ternura.

Más de 20 años de camino

Desde 2003 hemos facilitado:

  • más de 90 Talleres de Ternura,
    con más de 1100 personas participantes
  • más de 30 Talleres de Profundización
  • 1 Taller de Integración
  • 9 Talleres Monográficos

Esa es mi revolución: llenar de amor mi sangre y, si reviento,
que se esparza en el viento
el amor que llevo dentro.

4 pesos de propina

aprendiendo y creciendo

A partir del trabajo recogido de Carlos Menéndez, nuestra propuesta se ha ido depurando y enriqueciendo con múltiples fuentes y referencias:

  • El marco sexológico de Efigenio Amezúa.
  • La psicología humanista de Carl Rogers y Erich Fromm.
  • La educación creadora de Vega Martín y Miguel Castro.
  • La educación no directiva de Rebeca Wild.
  • La escucha activa de Antonio Guijarro.
  • Muchas de las referencias sobre el acompañamiento respetuoso que nos sirvieron en la crianza de nuestras dos hijas.
  • En los últimos años, la reflexión compartida y supervisión mutua con María Díaz Crujera, sexóloga, ha sido especialmente enriquecedora.

Todo ello pasado por el tamiz de nuestra propia experiencia y de nuestros procesos vitales.
Y quizás lo más valioso: todo lo que hemos aprendido de las más de 1100 personas que han participado en nuestros talleres, cada una con su propio viaje.